Estoy paralizada. Siento como el frío estira de mi piel. La brisa que debía acariciarme suavemente las mejillas, me rasga una y otra vez cada vez con más virulencia. Allí estaba, sentada en un rincón agarrándome con fuerza a mis piernas y con los ojos cerrados. No entendía qué pasaba, me había despertado en completa oscuridad en un lugar extraño, una habitación fría sin puertas ni ventanas. Al principio pensé, Es una pesadilla, tiene que serlo . Y cerré tan fuerte como pude los ojos deseando que pasara ese terrible momento de angustia. Pero cuando volví a abrir los ojos, allí estaba, sintiendo el mismo escalofrío en mi cuerpo.
Tengo que abrir los ojos y empezar a inspeccionar el lugar, puede que haya alguna salida que a simple vista no se vea. El frío deja mis piernas entumecidas y como siga cerrando tan fuerte mis ojos empezaran a sangrarme. Relájate o no tendrás ninguna oportunidad de escapar. Espera, un momento, siento una pequeña corriente chocando contra mi oreja derecha. Eso quiere decir que por algún lado tiene que entrar ¡Una salida! Eso es, una pequeña brecha por la que pedir ayuda o incluso por donde poder huir.
….
No hay salida. He buscado a tientas por estas cuatro paredes y nada. Lo único que he encontrado es una rejilla por donde se cuela este aire gélido que por otro lado es lo que me permite sobrevivir aquí dentro. Bonita paradoja : encerrada y condenada a sobrevivir gracias a un pequeño respiradero. Incluso caen algunas gotas desde lo alto así que saco la lengua y tiento a la suerte hasta que noto como el agua cae sobre mi lengua.
En esto te has convertido, marioneta. Espera marioneta espera. Espera con la lengua fuera el siguiente movimiento de tus cuerdas.
Espera marioneta espera,
espera como tus cuerdas te guían , mientras tu lengua sigue afuera.
Saca la lengua marioneta, sácala.
Saca la lengua que tus cuerdas , marioneta, ancladas en tu cuerpo están.
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