Solitaria, imaginativa, inquieta. Así me definen el resto de la humanidad y yo sigo mirándoles con indiferencia. Crecí entre las cuatro paredes de mi habitación y el espejo. Delante de él creaba mis historias a un público fiel, expectante: mi imaginación. Hasta que un día me di cuenta de un espectador polizón.‘ Puedes llamarme Muerte, amiga’ -dijo desde la oscuridad. No me había dado cuenta pero ella siempre estuvo ahí, a mi lado. Y si lo pienso, es lógico. Muerte está cerca de todos nosotros, a cada segundo que pasa estamos más cerca de ella ¿Miedo? Por favor, que es la Muerte, no el Diablo. Además, al contrario de lo que todo el mundo piensa, no lleva ninguna guadaña para arrancar el alma a sus víctimas. Demasiado macabro para su gusto. En cambio, cuando la veas dejarás de sentir miedo. No será una guadaña quien te lleve de este mundo, ella simplemente te ofrecerá su mano.
Tener de amiga a la Muerte tiene sus ventajas. Vale, puede que ella no tenga todas las respuestas pero una cosa es segura: tiene la última palabra. Cierto es también, que me acordaba de ella más en los días tristes. Acudía a ella cuando mi alma necesitaba consuelo. Pero de eso se trata ¿no? Los amigos están para cuando los necesites ¿Que puede resultar un poco macabro tener a la muerte como amiga? Por supuesto.
Si algo he aprendido de mi amiga es a dejar de tener miedo a vivir. Porque cuando llegue mi hora, ella estará allí para acompañarme. No estaré sola, no veré ningún tunel negro, la veré a ella. Y juntas, cogidas de la mano, iniciaremos ese otro viaje.
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Yo la verdad es que no le tengo ningún miedo a la muerte pero no por nada tan poetico como tener de amiga a la muerte, más bien todo lo contrario, soy demasiado pragmatico y creo que una vez muerto dejaré de existir en todos los aspectos.
El miedo a la vida por otro lado si lo veo lógico y lo comparto, no saber que va a ser de uno es jodido aunque al final las cosas suelan salir mejor de lo esperado (al menos yo he tenido esa suerte)
Un saludo
La muerte está con nosotros a cada instante, por qué tener miedo a algo que nos acompaña hasta el final? No hay que pensar en el final sino en el camino y disfrutarlo. Que no sabemos qué va a pasar? Por un lado lo comparto, por otro, sino jugamos podemos arriesgarnos a terminar sin haber ganado ninguna partida.
Muchas Gracias
Muy bueno, me has echo volver a pensar que hay más allá. La curiosidad me mata, xDDD
Ya sabes, la curiosidad mató al gato
Muchas gracias, me alegra de que te haya gustado
Pues a mi me ha dado mal rollo xD
Vamos, que estaba visualizando el “relato”, poniéndome en el papel y tal… si bien la última frase es consoladora y te hace pensar en que no estarás solo en ese fatídico momento, el hecho de que te acompañe constantemente no hace si no mantenerte preocupado sabiendo que está muy cerca.
En fin, curiosa reflexión.
El mal rollo en pequeñas dosis es bueno
Si te ha inquietado aunque sea un poco ya estoy satisfecha. Muchas gracias Den por tu comentario
Nada mujer, gracias a ti por despertar sentimientos e inquietudes con tus relatos, no hay que dejar nunca la mente dormida
Babs, me ha gustado, esta genial…es bastante profundo.
Tú también quieres tener a esta amiga?
Muchas gracias Miriam. Con el Bastante profundo me conformo, profundizar más podría ser un poco… deprimente y eso jamás!
Vewngo a tu parcela y me llevo la imagen de una muerte diferente. Buen texto, palabras precisas, que definen una busqueda y juego bello de encontrarlas para proponer una artesanía en palabras. Me llevo tu blog, si me lo permites, para ponerlo en mi vitrina. Un abrazo. Rub
Todo un honor si me lleva hace un huequito. Yo encantada y le respondo con la misma cortesía
Muchas gracias Rub!