Mentir es pecado. Todo el mundo crecemos con esa frase en la cabeza. Tu madre te la dice, tus profesores, y si preguntaras por la calle a cualquier desconocido también te lo diría. He aquí la hipocresía más aceptada por la sociedad. La hipocresía y la contradicción llevada hasta al extremo de que nuestros actos son mentiras de nuestras palabras.
Y ahora, ¿qué nos queda? Seguir observando. Mirar a nuestro alrededor y cazar a los mentirosos ¿ Y qué hacer cuando los descubres? tienes dos opciones: sacarles de su error y recordarles que la mentira es pecado o, simplemente, sonreírles. Generalmente yo prefiero la segunda porque, aunque a muchos nos cueste reconocerlo, a veces, al mirarme en un espejo, veo mi rostro… y me sonrío.
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*Este post pertenece a la serie de posts sobre mi proyecto “Las Crónicas de Maia”



Nadie piensa en eso cuando miente creo,yo solo digo “mentiras piadosas”, cuando no tengo más remedio;y si me molesta la mentira, no es sana, yo prefiero no mentir,así si recuerdo mejor lo he dicho.El mundo esta lleno de mentiras, la política, las fiestas, los intereses, todo es mentira, forma parte de un mal juego de la vida. Es necesaria más verdad en las relaciones, familiares y de pareja sobre todo; el mundo irreal nos arrastra y nos hace sus involuntarios cómplices, con el añadido de que nos crea infelicidad. Saludos
La verdad ante todo…qué difícil se hace a veces la verdad y qué gran tesoro es tenerla
Muchas gracias por tus palabras
La doble moral en la sociedad, y desde siempre. Cargado el fenómeno de la mentira, de aforismos en todas las culturas. Seguramente habrá de mentiras a mentiras, pero entonces, se es o no se es. ¿Habrá alguién tan sin mancha que nunca haya dicho una mentira? El que este libre de pecado…. Pero aceptando que en algún momento hemos caido en el hecho, habra que dimensionarlo, pues no es lo mismo robé una limosna para completarme para un cuaderno que el cardenal avalando una deuda de ciento cuarenta millones de dolares.
Gracias por tu texto que invita a pensar.
Rub
Hay que mirarse en el espejo y entonces decidir si estás libre de “pecado”.Afortunadamente, hoy en día el pecado es relativo pero ay de aquellos que hacen demagogia con eso…
Muchas gracias Rub por tus palabras, siempre son interesantes tus aportaciones