Esa noche caí rendida en la cama. Sentía como todo mi cuerpo se deshacía en mil pedazos entre las sábanas. Después de varias noches de insomnio, por fin, podría dormir. Notaba como mi respiración se hacía cada vez más pesada.Notaba como todo mi cuerpo me abandonaba…
Mi corazón empezó a latir fuertemente, notaba cada pálpito como si quisiera atravesar toda mi musculatura. Cada latido era más fuerte que el otro.Pum, una punzada de dolor. Qué sensación más extraña, una especie de ansiedad había invadido mi cuerpo. Hiperventilaba mientras las gotas de sudor empezaron a caer por mi frente. Lo noto, no sé cómo pero lo noto. La tierra empezó a temblar. Las paredes de mi habitación empezaron a moverse. Mi cuerpo se estremeció cuando , de repente, se escuchó un trueno y exploté tras él. Un grito salido de lo más profundo de mi alma estalló dónde unos instantes antes lo había interrumpido el trueno. Algo se rompió dentro de mi esa noche. Continuar leyendo ‘Terrores nocturnos: Insomnio’



